Las selecciones europeas se unen con un fuerte mensaje: no quieren jugar el Mundial en Catar

Mundo Por REPORTE DIGITAL
La protesta unió a futbolistas y técnicos de Alemania, Noruega, Dinamarca y Holanda. Denuncian que 6.500 trabajadores inmigrantes murieron en la construcción de los estadios para la próxima Copa del Mundo.
futbol1

"Estamos preparando algo concreto para presionar a la FIFA para que sea más directa y firme respecto de las autoridades de Qatar para imponerles reclamos más severos", había advertido el entrenador de la selección noruega, Staale Solbakken

  Y el contundente mensaje quedó a la vista de los ojos del mundo en la previa del triunfo 3-0 ante Gibraltar.

Erling Haaland es la cara del fútbol que viene. Y también quien se puso al frente de un reclamo que empezó a sumar adherentes: "Derechos humanos dentro y fuera del campo".

La protesta va en la línea del boicot al Mundial de Catar 2022 que están planeando clubes noruegos, incluido el poderoso Rosenborg, luego de conocerse que unos 6.500 trabajadores inmigrantes murieron en la construcción de los estadios para la próxima Copa del Mundo.

En ese escenario, un informe publicado por el diario inglés The Guardian reflejó que más de la mitad de la opinión pública apoya un boicot a la Copa del Mundo por la situación de los trabajadores inmigrantes.

La selección noruega fue la primera pero no la única que se manifestó en los encuentros que se están jugando en Europa por el torneo de clasificación al Mundial.

"Sabemos que los obreros que construyen los estadios del Mundial-2022 trabajan en condiciones muy difíciles. No podemos ser insensibles y no hacer nada", declaró el defensor neerlandés Matthijs de Ligt ante los medios de su país.

"En las próximas semanas vamos a trabajar también con actores y sindicatos (de jugadores) de otros países con el fin de realizar acciones comunes", añadió el zaguero de la Juventus.

Su compañero en la selección de Países Bajos, Memphys Depay en la misma linea sentenció: "como futbolistas, nuestra voz debe escucharse".

"Será más eficaz vía una acción colectiva que reúna a varios países que actuar cada un por su lado", dijo el atacante del Lyon a la agencia ANP.

Los futbolistas recibieron el apoyo del seleccionador Frank de Boer y la federación neerlandesa (KNVB) aseguró que nunca fue favorable a la disputa de un Mundial en Catar, aunque precisó que no se plantea un boicot al evento.

Catar es el foco de las críticas de organizaciones humanitarias por su trato a los trabajadores migrantes, muchos de ellos explotados y trabajando en condiciones peligrosas en las infraestructuras mundialistas, según los denunciantes.

El emirato se defiende asegurando que ha hecho más que ningún otro país de la región por mejorar estas condiciones laborales.

La selección alemana entrenada por Joachim Löw se hizo eco de estas denuncias y antes del partido que jugó y ganó el jueves 3-0 frente a Islandia en Duisburgo por las eliminatorias europeas expresó su solidaridad hacia esos trabajadores.

Cada integrante del combinado teutón salió a la cancha con una remera negra con una letra blanca impresa en el frente que, al agruparse los jugadores para la fotografía de rigor, permitía leer la leyenda que decía "derechos humanos".

"El Mundial se avecina y habrán nuevas manifestaciones relacionadas con este tema", afirmó Leon Goretzka, mediocampista del Bayern Munich y autor del primer gol en el partido con Islandia.

"Queríamos demostrar que no estamos ignorando esta situación y por eso nosotros mismos escribimos las letras que lucimos en las casacas. Contamos con una gran audiencia y podemos aprovecharla para enviar una señal sobre los valores que representamos", agregó.

El gesto de los jugadores de Alemania no pasó inadvertido y recibió el apoyo público del gobierno de Angela Merkel, cuyo vocero Steffen Seiffert lo consideró como "una buena acción".

"Es positivo reiterar los valores de nuestra democracia liberal en un momento en el cual la democracia por cierto no está en aumento en el mundo", completó el portavoz.

Así la cadena de denuncias y mensajes se sigue expandiendo. La selección de Dinamarca anunció este sábado que sus futbolistas organizarán una movilización, sin precisar la forma, en apoyo de los migrantes trabajadores de Catar durante el partido clasificatorio para el Mundial que disputará el domingo frente a Moldavia.

"Los jugadores de la selección nacional masculina han decidido que es necesario llamar a un cambio en Catar", declaró la federación del país nórdico en un comunicado, precisando que esta manifestación se ha organizado conjuntamente con el equipo de Holanda "y con la posibilidad de que otras selecciones sigan el ejemplo".

En este contexto y ante la escalada de manifestaciones, La FIFA, que suele castigar cualquier tipo de mensaje político de los futbolistas, clubes o asociaciones, esta vez anticipó que no aplicará sanciones y se limitó a afirmar que apuesta por "la libertad de expresión y el poder del fútbol como herramienta de transformación".

 

Te puede interesar